Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2020

Frágilidad.

Imagen
 Me rompes. Me rompes con cada palabra de frialdad que dices ("tu frialdad" como diría Triana). Dices que ya no queda nada que nos una, qué pena que pienses eso. Espero que bromees. Si supieras todas las cosas que nos han unido y que nos siguen uniendo. Me encantaría que las puedas ver como las veo yo. Pero te has cerrado para hacerte inmune. Ahora tienes un corazón frío como Sierra Nevada. Prefiero el calor de tu Gorafe. "Tonterías romanticoides". Con esta frase me replanteo que no tiene sentido que siga sintiendo por ti cuando me has sacado de golpe de tu vida y de lo más importante, de tu corazón. Y no me hago la víctima. Ojalá pudieras notar ese hilo rojo que nos une para siempre. Porque te recuerdo que no es la primera vez que nos reencontramos pero de una forma u otra siempre has vuelto a mí. Es como si el destino lo quisiera. Perdona por llamarte amor y por quererte tanto.

Día 2.

Imagen
  Un rayo de luz. En realidad han pasado 3 días desde ese viernes 13. Hoy me has dado una gran alegría al recibir tus "buenos días". Por un momento sentí que se me paraba el mundo. No veía nada más a mi alrededor, solo tu mensaje. Ese mensaje me indicó que pensabas en mí como hacías cada mañana al despertar y que sigues teniéndome en tu mente. Me dio un vuelco el corazón al leerte y quiero que sepas que me hiciste la persona más feliz del mundo en tan solo unos segundos y conseguiste de nuevo sacarme una sonrisa.  Esto tiene que ser amor, no puede llamarse de otra forma. Alguien que consiga cambiarte en tan solo un momento con tan solo una frase, es amor. Una vez te dije que tú eras magia porque me hacías sentir magia y mariposas en el estómago. Eres tan perfecta a veces pero a la vez tan seria.  Noto tu frialdad y sé que te estás controlando a la hora de escribirme o no, mides cada respuesta y las plasma de una forma seca que me daña porque con cada frase me paralizas. Y...

Día 1.

Imagen
  Te extraño. Han pasado dos días desde aquel fatídico Viernes 13 (era mi día preferido hasta ese Viernes). Ese día en el que te perdí, no sé si para siempre o no, pero mi certeza es que sí. Ha sido tu decisión y no sé si atreverme a cambiarla.  No sabes cuántas frases, momentos, canciones, fotografías, instantes me gustaría seguir compartiendo contigo. Porque a pesar de la distancia te sentía cerca de mí, estabas dentro de mi corazón, de mis pensamientos, de mi vida en general. Formabas parte de todo lo que me rodeaba y del mundo que empezamos a crear.  Nunca has sido la "otra", ni un "segundo plato". Qué poco me gustan esas definiciones. Te puse a mi lado, por igual, y estabas incluso por delante de A. y lo sabes. La fui dejando de lado para darte paso a ti y no sé si has sabido apreciarlo o has sabido valorarlo. Lo que más me ha dolido de esta pérdida es que te despidieras pensando que he jugado contigo y que nada de lo que pasó, fuese real. Nunca en mi vida he j...