Día 2.

 Un rayo de luz.

En realidad han pasado 3 días desde ese viernes 13. Hoy me has dado una gran alegría al recibir tus "buenos días". Por un momento sentí que se me paraba el mundo. No veía nada más a mi alrededor, solo tu mensaje. Ese mensaje me indicó que pensabas en mí como hacías cada mañana al despertar y que sigues teniéndome en tu mente. Me dio un vuelco el corazón al leerte y quiero que sepas que me hiciste la persona más feliz del mundo en tan solo unos segundos y conseguiste de nuevo sacarme una sonrisa. 

Esto tiene que ser amor, no puede llamarse de otra forma. Alguien que consiga cambiarte en tan solo un momento con tan solo una frase, es amor. Una vez te dije que tú eras magia porque me hacías sentir magia y mariposas en el estómago. Eres tan perfecta a veces pero a la vez tan seria. 

Noto tu frialdad y sé que te estás controlando a la hora de escribirme o no, mides cada respuesta y las plasma de una forma seca que me daña porque con cada frase me paralizas. Y yo lo único que quiero es decirte que te quiero, que te extraño como ni te imaginas y que quiero volver a vivir cada momento y cada instante que habíamos creado. Esa magia que es imposible crear con otras personas. Sé que eso no se ha roto. Sería imposible romperse por más que quieras. Sé todo lo que sientes en estos momentos y que estás sufriendo por no poder hablarme pero eres tú la que has puesto estas limitaciones y distanciamientos. Voy a seguir esperándote aunque tenga que pasar otra eternidad para que vuelvas a abrirte a mi.

Siento que ahora eres tú la que tienes el poder y también sé que eso te está dando seguridad y fortaleza en ti misma. Creo que disfrutas controlándome de esa forma. Me refiero a la hora de pararme aunque a la vez te encantaría que me lanzara y te callara con un beso. Ojalá pudiera probar esos labios alguna vez y seguramente no podría separarme de ti, nunca más.

Me has dado una esperanza este día. Un pequeño rayo de luz pero por favor, no lo destruyas. Estoy controlando mis lágrimas en este momento. Nunca imaginé que me ibas a calar tan hondo.

Te quiero...





Comentarios

Entradas populares de este blog

Frágilidad.

Día 1.