Frágilidad.

 Me rompes.

Me rompes con cada palabra de frialdad que dices ("tu frialdad" como diría Triana). Dices que ya no queda nada que nos una, qué pena que pienses eso. Espero que bromees. Si supieras todas las cosas que nos han unido y que nos siguen uniendo. Me encantaría que las puedas ver como las veo yo. Pero te has cerrado para hacerte inmune. Ahora tienes un corazón frío como Sierra Nevada. Prefiero el calor de tu Gorafe.

"Tonterías romanticoides". Con esta frase me replanteo que no tiene sentido que siga sintiendo por ti cuando me has sacado de golpe de tu vida y de lo más importante, de tu corazón. Y no me hago la víctima.

Ojalá pudieras notar ese hilo rojo que nos une para siempre. Porque te recuerdo que no es la primera vez que nos reencontramos pero de una forma u otra siempre has vuelto a mí. Es como si el destino lo quisiera.

Perdona por llamarte amor y por quererte tanto.




Comentarios

Entradas populares de este blog

Día 2.

Día 1.